Qué esperar tras una cirugía de corazón

Todos los pacientes que deben someterse a cirugías de corazón son trasladados a la unidad de cuidados intensivos inmediatamente después de la operación. Allí, serán observados de cerca por un equipo de cardiólogos y personal de enfermería, todos ellos especializados en el cuidado de pacientes con afecciones cardíacas. Una vez que los signos vitales se estabilizan, se permitirán visitas breves. Es posible que no recuerde estas visitas si cuando las recibe está dormido o adormilado. El personal de enfermería le facilitará el horario de visitas. Solo se permiten las visitas de los familiares más cercanos, y solo un máximo de dos personas por vez.

Una vez en la unidad, se irá despertando poco a poco y notará cables, tubos y sondas que nos ayudan a prestarle los mejores cuidados. Puede encontrar lo siguiente:

Tubo de respiración/Ventilador

Cuando se despierte, es posible que lo primero que advierta sea el tubo de respiración en su garganta. Está conectado a una máquina que se conoce como ventilador, que le brinda asistencia respiratoria hasta que usted se encuentre lo suficientemente fuerte como para hacerlo por sí solo. Mientras tenga este tubo colocado no podrá hablar, ya que éste pasa a través de las cuerdas vocales. Sus médicos y el personal de enfermería hablarán con usted y le harán preguntas. Puede contestar sí o no con movimientos de la cabeza. También puede escribir en un anotador si quiere comunicar algo al personal de enfermería. Por lo general, el tubo de respiración se retira el mismo día de la cirugía o a la mañana siguiente. Es posible que cuando le pidan que hable, su voz suene ronca al principio. Sin embargo, esto mejorará con el transcurso del tiempo.

Existe la posibilidad de que reciba oxígeno a través de una mascarilla y, más adelante, mediante cánulas nasales. Se harán cambios cuando sea necesario, según su patrón de respiración y el oxímetro de pulso. Le pedirán que tosa, que respire hondo y que utilice el espirómetro de incentivo cada hora. Esto ayuda a que sus pulmones se expandan y garantizará la llegada de suficiente cantidad de aire a la parte inferior de los pulmones. Le darán una almohada pequeña para apoyar el pecho cuando tosa. Se solicitarán medicamentos para el dolor. Le recomendamos que los tome, ya que le ayudarán cuando tosa y a respirar más profundo.

Tubo gástrico

Se coloca un pequeño tubo desde la boca o la nariz hasta el estómago, para que este no tenga aire ni líquido. Esto ayuda a evitar el riesgo de vómitos. Este tubo se retira al mismo tiempo que el tubo de respiración. En ese momento, podrá ingerir trocitos de hielo y líquidos por la boca y, poco a poco, su dieta volverá a la normalidad. Es bastante común sentir mucha hambre. Coma lo que pueda, siempre y cuando no se encuentre mal del estómago.

Monitor cardíaco

Su frecuencia, ritmo y presión cardíacos, así como su presión sanguínea, aparecen reflejados en la pantalla situada al lado de su cama. Estas "ondas" brindan datos de vital importancia de su corazón y su flujo sanguíneo al equipo encargado de su tratamiento. La frecuencia y el ritmo cardíacos se obtienen a través de unas almohadillas colocadas sobre la piel. Su presión sanguínea se obtiene mediante un pequeño tubo colocado en un vaso sanguíneo de su muñeca. Este tubo, o vía arterial, también se utiliza para extraer muestras de sangre y evitar así que tengan que extraerla de las venas. Las presiones cardíacas se obtienen a través de un pequeño tubo amarillo colocado en una vena del cuello. En la mayoría de los casos, se suelen retirar todos los tubos entre 24 y 48 horas después.

Tubos torácicos/Cables de marcapasos

Es normal tener tubos de drenaje colocados en el pecho durante la cirugía. Los tubos torácicos permiten drenar la sangre y el líquido que se forma en su pecho. Por lo general, los tubos se retiran el primer o el segundo día después de la cirugía.

Se colocan marcapasos temporarios a todos los pacientes. Éstos sirven como refuerzo para ayudar a normalizar el ritmo cardíaco en caso de necesidad. Los cables estarán cubiertos por una venda y no se deben mojar. Se retiran a los tres o cuatro días.

Sonda intravenosa/vesical

Las sondas intravenosas (IV) nos permiten suministrar líquidos y medicamentos después de la cirugía. La sonda vesical drena la orina y nos permite observar tanto el equilibrio de los líquidos como el funcionamiento del riñón. Este tubo permanece colocado durante uno o dos días, tras los cuales usted debería poder caminar hasta el baño. El personal de enfermería necesita medir su valor de salida de líquidos, por lo que le facilitarán un recipiente en el que debe depositar la orina una vez que le hayan retirado el tubo.

A pesar de que se le colocarán varios tubos y sondas después de la cirugía, solo son medidas temporales. Cada uno de ellos se retirará lo antes posible, la mayoría en un plazo de uno o dos días. Es posible que cuando están todos colocados, el aspecto resulte impactante. Sin embargo, el dolor que producen es realmente bajo, o incluso nulo.

Si necesita ver a un médico afiliado a South Texas Health System Heart por un problema médico que no es de urgencia, llame al servicio de información y reserva de South Texas Health System al 800-879-1033.

Recuperación de una cirugía cardíaca

La mayoría de los pacientes permanece en la unidad de cuidados intensivos durante uno o dos días. Por lo general, se le permitirá trasladarse hasta una silla, con la ayuda de otra persona, el día siguiente a la cirugía. Cuando los médicos crean que está listo, se le trasladará a una unidad de telemetría. En estas unidades, controlarán su ritmo cardíaco con un dispositivo pequeño y con aspecto de caja que transmite el ritmo cardíaco a una pantalla.

El equipo de enfermería observará su progreso en todo momento. Al principio le pedirán que haga actividades pequeñas con ayuda. Actividades como toser, respirar hondo, comer, salir de la cama, caminar por el pasillo y bañarse. Al tercer o cuarto día después de la operación, debería hacer estas actividades por sí solo.

Una vez que empiece a encontrarse más activo, es probable que sienta algún tipo de dolor o incomodidad alrededor de la zona de la incisión. Este dolor se debe a la expansión del esternón, los músculos y los ligamentos durante la cirugía. Si bien es cierto que a medida que se vaya curando, las molestias desaparecerán de forma gradual, este proceso puede durar varias semanas. Si tiene dolores, comuníqueselo al personal de enfermería y solicite calmantes si los necesita.

Durante su estadía, se encontrará cada vez más fuerte y podrá caminar por el pasillo al menos tres veces al día. El personal de enfermería encargado de la rehabilitación cardíaca podrá ayudarle durante sus actividades.

El personal de enfermería le explicará en más detalle qué puede esperar después de la cirugía y le ayudará a prepararse para regresar a su casa. Tanto a usted como a su familia se les enseñará todo lo que necesitan saber antes de darle de alta. Le pedimos que guarde cualquier folleto con información sobre los cuidados y que lo comparta con su familia. Puede consultar con un nutricionista o un trabajador social en caso de que lo necesite. Permanecerá en la unidad de telemetría hasta que le den el alta en el hospital. Los planes de alta se acuerdan entre el cardiólogo, el cirujano y otros integrantes del equipo de atención médica. En la mayoría de los casos, las altas se dan cuatro o cinco días después de la cirugía.

Una vez que le han dado el alta en el hospital, es importante que programe una cita con su médico de cabecera, su cardiólogo y su cirujano cardíaco para hacer un seguimiento. Pero recuerde que el equipo cardíaco de South Texas Health System Heart está siempre disponible para responder las preguntas que pueda tener entre tanto. Antes de irse a casa, el profesional de enfermería le facilitará un número de teléfono al que puede llamar si tiene dudas o inquietudes.

Regreso a casa

Después de la cirugía y una vez que comience la curación, se empezará a planificar su regreso a casa. Hay ciertas cosas que debe saber antes de regresar a casa y que facilitarán el proceso de recuperación. Esta sección contestará a muchas de sus preguntas pero, aun así, no dude en comentarnos cualquier cosa que le preocupe acerca de su recuperación.

Volver a la rutina llevará algún tiempo, ya que los sistemas de su cuerpo se han ralentizado debido a la cirugía, a los medicamentos y a la falta de actividad. El tiempo de curación será de, al menos, dos o tres meses una vez que vuelva a casa. Tendrá días buenos y malos durante este periodo, y es posible que tenga sensaciones de cansancio, irritabilidad, ansiedad, depresión o que simplemente no se sienta usted mismo durante algunas semanas.

No se preocupe si está más sensible que antes. Se utiliza mucha energía psicológica al tener que soportar los miedos y las exigencias después de una cirugía. Hablar con sus amigos y familiares le ayudará con los altibajos emocionales normales después de una cirugía.

Retomar las actividades físicas

Un equilibrio entre el descanso y el ejercicio es la clave para una buena recuperación en casa. Un pequeño aumento de su actividad favorecerá su curación y servirá para fortalecer y tonificar su fuerza. Es muy probable que pueda retomar muchas de sus rutinas, o incluso todas, en un periodo de tiempo corto.

Durante su hospitalización en South Texas Health System Heart recibirá instrucciones de actividades de los profesionales de enfermería, el personal de enfermería y/o los enfermeros de rehabilitación cardíaca. Las necesidades individuales varían, por lo tanto, trabajaremos junto con su médico para elaborar el plan perfecto para usted. Este plan le ayudará a aumentar su nivel de actividad mientras está en casa. A continuación, encontrará las pautas a seguir. No debe desviarse de estas a menos que su médico, enfermero o terapeuta lo haya especificado en su plan de rehabilitación.

  • Trate de dormir al menos ocho horas todas las noches.
  • Salga de la cama, vístase y programe su jornada todos los días.
  • También puede ducharse. Es conveniente que, al menos las primeras veces, tenga a alguien cerca por si se siente débil o mareado. Si quiere, puede colocar una banqueta en la ducha hasta que se sienta más fuerte. Evite el agua muy caliente. Utilice jabón suave para lavarse. Lave las incisiones con suavidad y evite frotarlas.
  • Planifique uno o dos periodos de descanso por día, especialmente durante las dos primeras semanas en casa.
  • Mientras esté en casa, acuéstese y eleve las piernas por encima del nivel del corazón para ayudar a reducir la hinchazón. No cruce las piernas, ya que esto reduce el flujo sanguíneo. Evite estar de pie durante largos periodos.
  • Puede subir escaleras cuando regrese a su casa, pero debe hacerlo lentamente. Evite subir y bajar escaleras demasiadas veces. Limite esta actividad a dos o tres veces al día durante la primera semana después de la cirugía.
  • Puede hacer tareas livianas en el hogar, como por ejemplo cocinar, lavar los platos, quitar el polvo o dedicarse a algún pasatiempo que requiera estar sentado. Si no está seguro acerca de alguna actividad que quiere seguir realizando en su casa, consulte con su médico o personal de enfermería.

Dar un paseo

Las caminatas cortas son excelentes para acelerar la recuperación. Al principio, trate de evitar cuestas empinadas y temperaturas extremas (inferiores a 35 o superiores a 90 grados), ya que aumentan el esfuerzo que debe hacer el corazón. Camine durante los momentos más frescos del día en verano y durante los más cálidos en invierno. Los centros comerciales cerrados son un buen lugar para caminar en caso de mal tiempo. Se recomienda caminar a diario. La distancia recorrida durante los paseos debe ir aumentando progresivamente.

Si no puede seguir el plan de paseos que se presenta más abajo, adáptelo al ritmo que mejor se adapte a sus circunstancias y, poco a poco, vaya aumentando la distancia. Para que resulte útil, el ejercicio debe realizarse a paso ligero, sostenido y de forma rutinaria.

Paso ligero - aumenta la frecuencia cardíaca y respiratoria.


Continuado - de 15 a 30 minutos de ejercicio sin descanso.


Rutina - a diario si es posible, o al menos tres veces por semana. Su cardiólogo analizará con usted la necesidad de un programa de rehabilitación cardíaca una vez que regrese a casa.

Otras actividades.

  • Puede recibir visitas cuando regrese a casa, pero procure no cansarse demasiado. Debe limitar el número de visitas a una o dos por día, de 30 a 45 minutos de duración, hasta que se sienta lo suficientemente bien para recibirlas durante más tiempo.
  • Puede recorrer trayectos cortos (a casa de algún amigo, a cenar, a un templo o a una tienda) para no estar encerrado en su casa.
  • Puede que le surjan dudas acerca de tener relaciones sexuales después de una cirugía. Si se siente bien y descansado, no tiene por qué restringir su actividad sexual. Es posible que ciertas posturas le resulten más cómodas que otras. Como norma, puede retomar su vida sexual cuando sea capaz de subir dos tramos de escalera o caminar tres manzanas a paso ligero sin que se presenten problemas.
  • Use el espirómetro de incentivo mientras se quede en casa durante el tiempo que esté despierto. Utilícelo una vez por hora durante la primera semana, una vez cada dos horas durante la segunda semana y tres veces al día durante la tercera semana.

Qué actividades evitar después de una cirugía cardíaca

  • No conduzca. Su tiempo de reacción se verá reducido y debe evitar cualquier riesgo de volver a dañarse el esternón mientras se está curando. Podrá volver a conducir cuando su cirujano se lo indique. Puede subirse a un automóvil siempre que lleve el cinturón de seguridad.
  • No levante, empuje o traccione objetos que pesen más de cinco a diez onzas, como por ejemplo una bolsa de compras pesada, una maleta o un niño pequeño. Debe evitar todo tipo de ejercicio extenuante, como por ejemplo nadar, trotar, andar en bicicleta, jugar a los bolos, al tenis o al golf durante los tres meses posteriores a la cirugía. Durante este periodo, no se permiten los ejercicios de brazos ni con máquinas de remo.
  • No haga tareas pesadas en casa ni en el jardín, como por ejemplo pasar la aspiradora, barrer o fregar el piso, cortar el césped, rastrillar, excavar o cortar madera. Estas actividades supondrán un esfuerzo para el pecho y la parte superior de los brazos, lo que podría afectar la curación del esternón.
  • No regrese al trabajo. Después de su consulta de seguimiento, el médico hablará con usted sobre su regreso al trabajo. Para ello, se analizarán diversos factores, como por ejemplo el tipo de trabajo que realiza, su estado físico y los resultados de los exámenes de seguimiento. Si su trabajo no implica levantamiento de objetos pesados, es posible que pueda regresar en unos tres meses, si el proceso de curación es normal.

Cuidado de las incisiones

A medida que se cura, la incisión tendrá un mejor aspecto y las molestias desaparecerán. Los cambios de tiempo, el exceso o la falta de actividad y el hecho de dormir en una misma posición durante demasiado tiempo pueden provocar estas molestias. Es posible que también note entumecimiento o picazón, o que perciba enrojecimiento o hinchazón. Todo esto también desaparecerá con el paso del tiempo. Cuide especialmente sus incisiones mediante los siguientes procedimientos:

  • Lávelas delicadamente con jabón suave durante su ducha diaria. Séquelas cuidadosamente con una toalla. Séquelas con toques pequeños y suaves. No frote las incisiones.
  • Si tiene seri-strips (trozos pequeños de sutura cutánea adhesiva) sobre sus incisiones, debe retirarlas una vez que hayan transcurrido siete días desde que regresó a su casa. Si estas suturas cutáneas se despegan solas, puede retirarlas permanentemente.
  • Si sus incisiones están blandas, tienen zonas enrojecidas, supuran o empiezan a abrirse ligeramente, llame a su cirujano.
  • Las mujeres deben utilizar sujetador. Un buen sujetador reducirá la tensión ejercida sobre la incisión. Si el sujetador le resulta molesto, puede colocar una pequeña gasa debajo de este para lograr una mayor comodidad.
  • En los momentos en los que se sienta incómodo o molesto, puede utilizar una almohadilla térmica. Aplíquela cuatro o cinco veces al día en la sección inferior durante aproximadamente 20 minutos por vez. Si es necesario, tome Tylenol u otro medicamento para el dolor que su médico le haya indicado.

Síntomas comunes tras una cirugía cardíaca

Después de una cirugía, muchas personas padecen síntomas que mejoran con el tiempo, como por ejemplo:

  • Crujidos o rozaduras del esternón que se producen por los movimientos o la respiración. Una vez que se haya curado completamente (en unos tres meses) esto suele desaparecer.
  • Hinchazón o bulto con aspecto de nudo en la parte superior de la incisión del pecho. Por lo general, desaparece en seis u ocho semanas.
  • Dolores entre las espátulas, por encima de las costillas, en la parte posterior del cuello, en el pecho o en la incisión de la pierna. Esto podría persistir durante varias semanas, pero irá desapareciendo a medida que pase el tiempo.
  • Hormigueo o entumecimiento en los codos o en los dedos. Esto puede deberse a la posición en la que estaba colocado su brazo durante la cirugía.
  • Ligera hinchazón en las piernas, que podrá durar cuatro meses o más. Mantener las piernas en alto por encima del nivel del corazón al estar sentado y al irse a dormir ayudará a reducir este problema.
  • Su voz puede estar débil y ronca debido al tubo de respiración colocado durante y después de la cirugía. Esto mejorará en un par de semanas, aunque podría tardar algo más.
  • La constipación es un problema común que se puede controlar con un laxante suave o con cambios en la dieta. Incrementar la rutina diaria, comer más frutas y verduras frescas, así como otros alimentos ricos en fibra suele resultar de ayuda.
  • Problemas para dormir mientras está en el hospital o en casa. Algunas de las razones más comunes son la falta de ejercicio, una disminución de actividades de la rutina diaria, la ansiedad ocasionada por la cirugía o por estar en casa, problemas familiares, depresión o dolores en las incisiones. Intente descubrir qué está ocasionando sus problemas para dormir y hable con su médico acerca de cómo resolverlos.
  • Entumecimiento y molestias a los costados del pecho, donde se sitúa la arteria mamaria.

Medicamentos

La mayoría de los pacientes necesitan medicamentos durante su curación. Antes de que le den el alta en el hospital, el médico le recetará los medicamentos que debe tomar en casa. No tome ningún medicamento que haya estado consumiendo antes de la cirugía, a menos que su médico se lo indique. No aumente, disminuya o anule la dosis de medicamento sin consultarlo antes con su médico. Una vez que se hayan redactado sus recetas, un integrante de nuestro personal de enfermería le hablará sobre cada uno de los medicamentos y le facilitará un horario de tomas. Colóquelo en la puerta del refrigerador o en algún lugar visible y llévelo siempre que vaya a ver a su médico.

Motivos para llamar a su médico

Si percibe alguno de estos síntomas, comuníqueselos a su médico o al personal de enfermería:

  • Palpitaciones o ritmo cardíaco de más de 120 pulsaciones por minuto en reposo, o cambio de pulso regular a pulso irregular.
  • Aumento del cansancio o dificultad para respirar cuando está en reposo.
  • Temperatura superior a 101 grados en más de una ocasión, o escalofríos durante 24 horas.
  • Enrojecimiento excesivo, hinchazón, molestia o supuración en alguna herida.
  • Hinchazón en los tobillos y en las manos, con un aumento de peso de dos libras o más en un día o de cinco libras en una semana.
  • Dolor anormal u otros síntomas que no desaparecen con los medicamentos.
  • Dolor en la pantorrilla.

Consultas de seguimiento

Concertaremos una consulta de seguimiento entre tres y cuatro semanas después de que haya recibido el alta. En caso de que no se haya fijado la consulta antes de que se vaya a casa, llame al médico para concretarla. Enviaremos un informe sobre su operación y su progreso a su médico de cabecera. También debe concertar una visita con su cardiólogo y con su médico de cabecera una vez que ya esté en casa.

Pasar por una cirugía cardíaca implica cuidados especiales, tanto durante la hospitalización como cuando regrese a casa. Para facilitar el regreso a su hogar, hemos analizado varios temas y preocupaciones a los que se puede enfrentar. Antes de dejar el hospital, le daremos los números de teléfono apropiados para que plantee sus preguntas o transmita sus inquietudes. Recuerde tener estos números a mano por si los necesita. Finalmente, recuerde que los siguientes puntos deberían desarrollarse sin problemas cuando regrese a casa.

  • Aplique el sentido común a la hora de planificar actividades.
  • Escuche a su cuerpo y, si está cansado, ¡descanse!
  • Fije objetivos que pueda cumplir.
  • Adapte su ritmo a sus propias capacidades.
  • No está solo. No dude en llamar si cree que podemos ayudarle.